09 enero 2008

03/08

La educación católica: un beneficio para todas las zonas “calientes” del planeta

250 mil escuelas y 3,5 millones de profesores difunden “un proyecto educativo centrado en una clara idea de persona”; documento vaticano impulsa la colaboración entre consagrados y laicos en estas escuelas

“La presencia de la escuela católica es una voz significativa que se propone con un proyecto educativo centrado en una clara idea de persona, y orientado según una precisa visión pedagógica”, subrayó este martes, 20 de noviembre, el subsecretario de la Congregación vaticana para la Educación Católica, Angelo Vincenzo Zani.

En la presentación del nuevo documento del dicasterio, Educar juntos en la escuela católica. Misión compartida de personas consagradas y fieles laicos, Zani explicó que la escuela católica desarrolla su misión educativa en todas las áreas geográficas, incluidas las que carecen de libertad religiosa y ventajas sociales o económicas, o sea las regiones “calientes” del planeta.

“Con una sorprendente capacidad de responder a las emergencias y necesidades formativas, a pesar de que haya grandes dificultades”, unas 250 mil escuelas, con unos 42 millones de alumnos y 3,5 millones de profesores, busca la educación integral de la persona.

De estos alumnos, 10 millones están en África, 12 millones en América, 10 millones en Asia, 9 millones en Europa y 800 mil en Oceanía. La población escolar (en instituciones de todo orden y grado) del mundo es de mil millones de personas.

Ejemplos concretos

Según informa la agencia zenit, Monseñor Zani pasó a exponer algunos ejemplos concretos incluidos en el documento, como es el caso del Líbano, donde “el programa de la escuela católica tiene como objetivo principal llevar a los jóvenes al diálogo y a la colaboración entre musulmanes y cristianos”, dijo.

En este país, de los 210 mil alumnos de las escuelas católicas, pertenecientes a las 18 confesiones religiosas presentes en el territorio, el 63% son católicos, el 12,6% cristianos de otras confesiones, y el 24,4% no cristianos, en su mayoría musulmanes.

Con respecto a Tierra Santa (Estado de Israel, Territorios Palestinos, Jordania), ofrece más ejemplos emblemáticos de esta misión educativa: en las escuelas católicas el 55% de los alumnos son cristianos; el 45% no cristianos, en su mayoría musulmanes, pero también algunos judíos.

En el caso de Bosnia, en plena guerra de los Balcanes, la archidiócesis de Sarajevo fundó tres escuelas, Escuelas para Europa, para acoger alumnos serbios, croatas y musulmanes.

Escuela católica, “experiencia de comunión”

Al mismo tiempo, el Vaticano ha presentado un documento motivado por el convencimiento de que “la experiencia educativa de la escuela católica hay que pensarla y construirla como una experiencia de comunión”.

Educar juntos en la escuela católica. Misión compartida de personas consagradas y fieles laicos es un documento por el Papa y publicado por la Congregación vaticana para la Educación Católica en italiano, francés, inglés y español.

El texto, de 26 páginas, que prosigue la reflexión de la misión educativa que trató en dos documentos precedentes sobre el tema de la identidad y de la misión, por una parte del laico católico, y por otra de los consagrados en la escuela, fue presentado por el prefecto y el subsecretario del dicasterio, el cardenal Zenon Grocholewski y por monseñor Zani.

Comunión en la escuela católica hacia dentro y hacia fuera: es la clave las orientaciones del dicasterio, consciente de la multiplicación en la sociedad actual de puntos de referencia cada vez menos compartidos, del individualismo y del relativismo moral.

La escuela católica “se propone como una comunidad educativa que no sólo se reconoce en un determinado marco de valores –los valores evangélicos-- y los transmite, sino que vive y hace vivir una experiencia de comunión en la que esos valores se asumen como normas educativas”, puntualizó el profesor Roberto Zappalà, rector de los Liceos del Instituto Gonzaga de Milán.

Tres partes

A estas inquietudes quiere responder el documento en tres partes. En primer lugar, La comunión en la misión educativa subraya la raíz teológica y antropológica de la “comunión”.

El hombre está llamado a realizarse en la comunión con Dios y con los demás y la educación puede llevarse a cabo de verdad sólo en un contexto relacional y comunitario empezando por la familia y llegando a la escuela, que “se sitúa al lado de la familia” con carácter subsidiario, precisó el profesor Zappalà.

La segunda parte, Un camino de formación para educar juntos, muestra que hacer realidad esta especificidad de la escuela católica requiere promover entre los consagrados y los laicos la espiritualidad de la comunión.

La clave es que la escuela católica se hace promotora así de una “cultura de la comunión” transmitiendo la cultura no como medio de poder, sino como capacidad de comunión y de acogida de los hombres, de los sucesos, de las cosas, apunta el documento.

Este itinerario conduce a La comunión para abrirse a los demás, en la tercera sección. Su motor, recordó el profesor Zappalá, es que “la escuela católica participa de la misión de la Iglesia, y la Iglesia (como ha subrayado Benedicto XVI) no es jamás un fin en sí misma: existe para mostrar a Dios al mundo, existe para los demás”.

De igual modo, “la escuela católica existe para el mundo entero y es constructora de una comunión abierta al mundo entero”, concluyó.

fuente: forumlibertas

No hay comentarios: